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Actitud5Saltos - Sentido común y lenguaje sencillo.

VECINOS vs. CIUDADANOS

En tanto y en cuanto los vecinos de Cinco Saltos no se transformen en ciudadanos, nada cambiará. Como vecinos cumplen a la perfección el papel. Pagan sus impuestos sin reclamar. Soportan a los funcionarios de turno mansamente. Les roban frente a sus ojos y es como que miran pero no ven. Y así se podrá continuar por los siglos de los siglos, pero seguirá siendo el pueblo chato, mediocre, sin futuro tal cual lo es hoy. Es el único justificativo que existe para explicar porqué estamos como estamos. En cambio, ser ciudadano implica un cambio de actitud con compromiso. No necesariamente debe ser un compromiso político partidario, en todo caso debe ser un compromiso político ciudadano que no le permita sentarse de brazos cruzados mirando como simples espectadores la realidad que nos atraviesa, que nos destruye como sociedad y como seres pensantes que somos. Esto ya sucedió y lo estamos pagando muy caro. La administración municipal Del Mazo dilapidó la módica suma de 47 millones de pesos en cuatro años. La administración Etcheverry quemará casi 56 millones de pesos al finalizar su gestión. Más de 100 millones de pesos que nadie sabe explicar donde están, que se hizo con ese dinero, quién se lo llevó, quién lo malgastó. Lo que sí es evidente que no está invertido en obras que se puedan observar en el pueblo. Solo con ver los personajes que "administran" nuestros dineros públicos, caeremos en la cuenta porqué no avanza en ningún sentido Cinco Saltos. Nos quejamos, nos lamentamos, los insultamos y maldecimos, pero estoy seguro que en el 2011 estarán nuevamente en carrera para un puesto en el municipio. Pero resulta que a estos personajes los elegimos nosotros mismos, no llegan a los cargos que ocupan porqué si. Ellos son los inútiles y en algunos casos los delincuentes y nosotros los vecinos que los votamos. Por eso puedo afirmar que estamos como estamos porqué somos como somos. Mediocres absolutos. Como se cambia esto?  Decidiéndonos a ser CIUDADANOS de una vez por todas. Dejar de ser vecino pasivo para transformarnos en ciudadanos activos en donde no solo nos prometamos hacer sino que nos comprometamos a hacer. A la máquina de triturar buena gente que es la política partidaria se la puede combatir y eliminar desde la política ciudadana. En la Argentina hubo un tiempo que era peligroso involucrarse, hoy no hay nada más riesgoso que no comprometerse por nuestro pueblo. Debemos abandonar el lugar pasivo de la protesta y ocupar el espacio activo de la participación con propuestas. Tenemos que constituirnos en una minoría transformadora que le pueda ofrecer a la mayoría una alternativa de una ciudad, transfiriendo las virtudes de lo privado a lo público. No solo clamar, sino reclamar aquello que se requiere para lograr un pueblo de progreso, con igualdad y con seguridad para todos los ciudadanos. Ser CIUDADANO pasa por establecer acuerdos mínimos, básicos, para la búsqueda de soluciones prácticas, acordando un decálogo con presupuestos y principios que nos permitan alcanzar mejores instituciones, mas libertad, progreso económico y social, de realización personal, con igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos. El pueblo de Cinco saltos ya no quiere saber de qué se trata, ya sabe absolutamente de qué se trata. Lo más atroz de las cosas malas, es el silencio de la gente buena. Debemos abandonar el lugar pasivo de la protesta y ocupar el espacio activo de la participación ciudadana con propuestas y no solo limitarnos a reclamar derechos sino también a asumir obligaciones cívicas responsablemente. La mayor restricción que tiene Cinco Saltos, somos los propios vecinos. No debemos pretender que todos los políticos se vayan, pero sí que todos los ciudadanos se involucren. El escaso interés con que asumimos nuestras obligaciones cívicas, provoca una crisis de valores que permite que no sean los mejores, sino los peores los que llegan a gobernarnos. En Cinco Saltos hay más buenos que malos, el problema es que las Asociaciones Ilícitas son más eficientes y mejor organizadas. Nuestra crisis es cívica, política y cultural. Tenemos que unirnos no en contra, sino a favor de un CINCO SALTOS distinto, donde todos suscribamos un contrato y pacto cívico, a fin de ser socios plenos y responsables de una sociedad que ya no nos contenga como vecino pasivo sino como CIUDADANO ACTIVO. 

Al menos así es, COMO YO LO PIENSO

 


 

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